¿Y de Barajas qué?

Nueva pelea entre la Generalitat catalana y el Gobierno central por el tema de la paralización del proyecto de ampliación del Prat, cosa que aplaudimos todos los que queremos conservar el planeta libre de emisiones contaminantes.  Pero, astutamente, este tema se ha silenciado, centrándolo en el respeto al espacio protegido que había que respetar, cosa que no se lo creía nadie por imposibilidad metafísica.

Porque el problema no es solo el respeto a un espacio protegido, sino que también lo es, en un grado mayor, el hecho de que los vuelos actuales internacionales son uno de los mayores contaminantes del medioambiente. Las compañías aéreas ya están investigando (y ensayando) biocombustibles y otras alternativas viables que puedan acabar con ese problema. Más información.

Pero, mientras ese momento llega, lo más razonable es no seguir dañando el medio ambiente con un transporte que puede ser muy lucrativo ahora, pero que resulta mortal a no tan largo plazo. Será más eficiente que los 1.700 millones que se querían invertir en eso, se inviertan precisamente en la investigación y desarrollo de nuevos combustibles y de nuevas formas de transporte a todos los niveles.

Por otro lado, el proyecto se ha paralizado, no ha quedado archivado para siempre, aunque es de suponer que la UE lo tiraría para atrás por el tema del espacio protegido más que por la cuestión del combustible. Además, intuyo que ese reculamiento gubernamental se ha debido a la presión interna de la rama izquierda del Gobierno, con los apoyos de las Mareas (Colau, por ejemplo) y otras fuerzas de progeso.

La discusión Govern-Gobierno es una pantomima que algunos independentistas quieren aprovechar para marear más. Pero el caso es que ninguno de ellos se ha soliviantado por la otra cara de la cuestión: ¿Y qué pasa con Barajas? ¿Qué pasa con la otra parte del gran hub internacional proyectado como fuente milmillonaria de ingresos? ¿Si no se cargan ningún espacio protegido, seguirá adelante? Porque, claro, si el que declara los espacios protegidos es el mismo que está interesado en la ampliación, con no proteger nada que se interponga al plan, solucionado el problema. Y eso sí sería un agravio comparativo con Catalunya provocando una nueva guerra mundial por la pela.

Hay que cambiar de una vez el chip capitalista por otro que incida en la renovación integral de nuestras fuentes de energía, de nuestros hábitos de habitabilidad y de renovación en nuestro transporte pensando también en las cercanías y en conexiones con la España vaciada que se debe rellenar. Invertir en investigación y sostenibilidad es nuestro futuro. Discutir por la no ampliación del Prat es una farsa con tintes de independentismo facha que huele mal. Pero a cambio pedimos que se paralice también lo de Barajas. Porque el fascismo centralista de Madrid es más peligroso que el otro ya que, seguramente, quedará en nada.

Y mientras esperamos un referéndum tendríamos que hacer volar nuestros cometas y entretenernos pensando cómo viajará la humanidad del mañana (si lo hay). Quizá el teletransporte cuántico sea la solución y no esta primitiva manera de viajar quemando gasolina fósil. Ya lo hacían los de Star treck.

Se puede teletransportar personas?

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