Senderos de honor


El fin del viaje a ninguna parte

Senderos de honor. Dir.: Saul Dibb (UK, 2017). 102 min.

Otra magnífica producción basada en una obra de teatro, lo que explica en parte su narración en los seis días que dura una peligrosa misión y que transcurre casi en su totalidad en el claustrofóbico mundo de las trincheras, donde se construye un submundo de túneles y estancias para poder descansar y comer, separando el mundo de los oficiales y de los soldados. Casi todo, pues, está en los diálogos y actitudes de los personajes, que nos enseñan directamente lo que están sintiendo en cada momento de la espera: sus miedos, sus sueños, sus grandezas y su visión de tener que sobrevivir a cada minuto. Una historia basada en hechos reales y que no sabemos si sobrevivió nadie. Pero no importa, puesto que la apostilla final es que tuvieron que morir un millón de soldados más antes de finalizar la guerra. En tan poco espacio nos hace sentir cada uno lo que está viviendo por dentro, un alarde de buenos actores. Los más valientes, desde luego, son los que mueren primero.

Un amigo mío vivió la llamada Guerra del Golfo y desde luego contaba lo mismo que vemos en la pantalla, ubicada en la primera Guerra Mundial. Sin mayores estridencias toca un tema del que poco se habla: cómo se han de drogar algunos soldados para soportar la tensión. En esta película se centra en el alcohol. En la historia de mi amigo, la historia iba de cocaína, de la que le costó desengancharse muchos años. La mayoría murieron, pero los que sobreviven también tienen que sufrir unas secuelas que a veces no hacen sino retrasar su muerte como víctima de guerra no contabilizada. De las mejores películas de guerra, sin necesidad de hacer alarde de tanques, aviones, barcos y bombas y, ni mucho menos, ensalzar el heroísmo de los que están allí por obligación. Simplemente estar en ese infierno ya resulta heroico. Los miserables que ordenan iniciar una guerra no deberían ser siquiera considerados dignos de pertenecer a la especie humana.

Ficha , críticas y trailer en inglés


El claustrofóbico submundo de las trincheras vivido en primera persona

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