Putin: La III Guerra Mundial

Hasta el último minuto no pensábamos algunos que sería capaz de hacerlo. Que estaba loco pero que no nos iba a aniquilar con una guerra nuclear. Y va y lo hace. Abre el fuego donde no se lo esperaba nadie, tras guardarse las espaldas con el apoyo de China hace unos días.

Los muertos han ido cayendo estos días a cuentagotas, pero en la madrugada de hoy ha comenzado una guerra abierta contra toda legalidad internacional. No es la primera vez que Rusia invade a otro país. Y el mundo se lo ha consentido. No es la primera vez que Putin se salta los derechos humanos y el mundo se lo ha consentido. Y como Putin a otros.

Demasiadas veces Naciones Unidas, Europa y el mundo entero mira hacia otro lado cuando no le conviene básicamente por motivos económicos. Pero cuando la cosa llega al extremo de una guerra fría calentada repentinamente y con amenazas directas a un desastre nuclear, es que el loco ya sobrepasa al mismísimo Hitler.

Ahora tenemos los europeos y las Naciones Unidas la ocasión de cumplir nuestra palabra: sancionar a los países que no cumplan con los derechos humanos, provocando guerras e invasiones y llevar ante los tribunales internacionales a los líderes que los sustentan.

Aunque esto suponga consecuencias económicas para los países aliados (no para la guerra, sino para la paz) debemos aceptar las consecuencias y conservar nuestra dignidad humana, aunque tengamos que remodelar nuestras fuentes de energía y nuestro sistema económico global.

Hoy recogemos el fruto de tantos años de silencio ante la injusticia de éste y de otros líderes, ante los que sabemos que no bastan buenas palabras ni acuerdos diplomáticos. Tenemos que cambiar ya nuestras geopolíticas si queremos sobrevivir.

Este hombre ha comenzado una Guerra mundial, aunque sus muertos ahora solo sean unos pocos. Pero bastaría con uno solo. Su amenaza nos ha llegado a todos y todos hemos de responder. Pero no con más guerra, no con más armas. Putin asesina a sus enemigos. ¿Es eso lo que quiere Rusia? ¿Es eso lo que queremos nosotros? Rusia tendrá que hablar sin Putin, las naciones tenemos que hablar de él y acabar con esta locura.

Parece que Occidente está por la labor. Ahora lo tiene que demostrar. Y los ciudadanos de a pie estar dispuestos a renunciar a ciertos suministros y buscar otros nuevos que provengan de lugares honrados, incluidos nuestros propios países. El mundo creado por el silencio culpable nos ha traído a Putin y este al límite de la realidad. Él puede vencer (nos ha vencido ya) con bombas nucleares. Nosotros con nuestra unidad y la ley internacional.

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