Presos esclavos en América

El negocio de las prisiones

El 13 de junio, la noche temática de RTVE emitió, entre otros, el documental “Presos esclavos en América”, que nos da una imagen de la esclavitud negra actual muy diferente a lo que podríamos imaginar. Muy sensibilizados en estos momentos por la movilización a escala mundial Black lives matter tras el asesinato de George Floyd, estaría bien que, como sociedad global, nos adentráramos en este problema sin resolver tras tantos años de la supuesta abolición de la esclavitud y que ya denunciamos desde aquí, a raíz de las multitudinarias muertes de inmigrantes en el mediterráneo que ocultaban esta tragedia.

En la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos se dice:

Sección 1. Ni en los Estados Unidos ni en ningún lugar sujeto a su jurisdicción habrá esclavitud ni trabajo forzado, excepto como castigo de un delito del que el responsable haya quedado debidamente convicto.

Sección 2. El Congreso estará facultado para hacer cumplir este artículo por medio de leyes apropiadas.

Hemos resaltado en negrita las palabras clave que nos interesan, porque son un modo de eternizar la esclavitud, bajo la forma de criminalización de las personas o colectivos que deseamos esclavizar.  Ya sabíamos el nefasto papel de las enmiendas estadounidenses a su Constitución, por ejemplo, con el derecho a portar armas y otras lindezas. Pero uno no deja de asombrarse de hasta dónde puede llegar el cinismo de un pueblo norteamericano, que se las ha dado de demócrata y salvador del mundo, cuando consagra constitucionalmente la violencia y lo que es peor, la discriminación racial para utilizar su violencia institucional.

En el documental que os facilitamos por medio de YouTube, se explican cuestiones como el negocio estatal de las empresas proveedoras de prisiones y su funcionariado, que pueden explicar el desorbitado número de gente encarcelada, bajo un sistema que les obliga a volver una y otra vez, porque está pensado para atacar a los más vulnerables por su pobreza. Sin duda el colectivo negro es el más escandaloso desde el KKK, cuyas consignas siguen todavía vigentes (America first). Una corrupción institucional asimilado por la población y el mundo entero sin que nadie haga nada por evitarlo. Su actual presidente Trump dice que es el que más ha hecho por la comunidad negra. Vale la pena verlo, sin olvidar que el racismo va mucho más allá de la población negra con la xenofobia, homofobia, etc., que llevan a castigar a todo lo diferente, poniendo a unos por encima de otros. Lo de USA y su presidente es solo un ejemplo extremo. Pero hay muchos más ejemplos y algunos muy cercanos. En España también hay racismo, xenofobia, criminalización de inmigrantes, etc.  e incluso algunas Comunidades se creen superiores a otras. Acusar a otros de racismo no justifica olvidar lo nuestro. Y de paso aprendamos hasta dónde nos puede llevar el racismo solapado. Hitler fue un ejemplo extremo. Y el Gobierno de USA otro.

Basta ya de esclavitud

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