¿Por qué un nuevo pacto social?

La globalización tecnológica nos ha dado la ocasión, a los que vivimos en el primer mundo, de acceso a una información global que nos evidencia el abismo de desigualdad entre países, regiones y personas en base a una globalización económica que tiene a la mayor parte de la humanidad bajo el yugo de la deuda pendiente con la otra parte de la humanidad. En base a una economía llamada ahora neoliberal (antes capitalismo) se ha creado un sistema de dependencias entre unos y otros de deudas externas sin fin. No existen países ricos, sino países a los que se les debe más dinero que ellos mismos deben a otros. Todo se basa en una deuda colosal, superior a la producción de riqueza y, por tanto, impagable. En aras de esta acumulación de capital y poder sin freno (la antigua concepción de Marx) se ha puesto en peligro el equilibrio mismo de la Tierra, que amenaza con autodestruirse, si no se cambian las políticas energéticas. Lo que Marx llamaba la autodestrucción del capital por acumulación en unos pocos llega a términos insospechados, como es no sólo la destrucción del capitalismo como sistema, sino la destrucción de la misma tierra y con ella, todo vestigio de vida humana.

Esta visión apocalíptica no es una ficción, sino una real posibilidad distópica que ya estamos viviendo y ante la que no se ponen remedios definitivos, sino parches que no hacen sino alargar la agonía de una sociedad moribunda. La tragedia migratoria con millones de muertos ante la indiferencia de las naciones ricas, como la misma Unión Europea y España, que piensan solo en su propia supervivencia irreal, demuestran a las claras que los derechos humanos están hoy vacíos de contenido, porque no tienen las suficientes garantías, bajo la excusa de la supuesta estabilidad económica que nunca llega.

El nerviosismo social es evidente, porque los llamados derechos sociales han ido desapareciendo sin haberse desarrollado siquiera. Se siguen manteniendo formalmente los Estados sociales de derecho, sin quedar garantizado ningún derecho, sea social, civil, fundamental, o humano. Vivimos en la contradicción de ser conscientes de los derechos proclamados incluso para los animales y la tierra en una acertada visión unitaria de la naturaleza, siendo a la vez conscientes de que no se aplican las políticas adecuadas para su cumplimiento en base a un sistema económico que ha corrompido la mayor parte de nuestras democracias y sistemas de valores.

Creemos que es necesario replantearse como sociedad en qué sociedad queremos vivir, qué prioridades vamos a atender y qué límites vamos a tolerar. Con esta web queremos abrir un diálogo profundo desde la libertad de expresión, conscientes de que todos los seres estamos interconectados y que dependemos los unos de los otros. Pretendemos llegar a un pacto social que reconozca los valores que desea priorizar esta sociedad (nacional o internacional) y hasta dónde se quiere luchar. El derecho surge de estos pactos sociales a todos los niveles, este pacto es el que hace cambiar o crear nuevas Constituciones, crear nuevos Tratados Internacionales y normativas supranacionales. Pero también es la base de las garantías en base a unos derechos civiles y penales que sancionen a todos aquellos que no los cumplen, que no se amolden a las reglas del juego acordadas desde las bases sociales.

Así pues, aunque nacida la web desde una iniciativa personal, está concebida como un medio de participación e inclusión ciudadana, en donde cualquiera pueda aportar sus opiniones, sus trabajos de investigación, su propuesta de acción, sus nuevas perspectivas. Todo ello desde el respeto a unos principios generales de derechos humanos, pacifismo e igualdad. Libertad, igualdad, fraternidad, palabras que llevaron a una revolución, pueden hoy también ser la base de una nueva revolución que ponga al día los nuevas conciencias, las nuevas experiencias de estas últimas décadas y la realidad de los nuevos derechos que hemos ido construyendo frente a las antiguas discriminaciones por raza, sexo, opciones sexuales, etc. Intentaremos entre todos hacer un listado de valores guía en vista a una nueva formulación de un pacto que cristalice en un Derecho renovado.

Esta web debe mantenerse laica y sin adscripción a ningún partido político. Aunque cada persona puede tener sus preferencias (yo personalmente estoy inscrito en Podemos). Se trata de un diálogo entre personas y no entre modelos estructurales, que con frecuencia se enquistan provocando situaciones de crispación social en donde prima la consecución del voto por el poder sobre la realización de una vida más humana, según nuestra nueva conciencia de ser. Esa es la situación actual, potenciada por un período electoral larguísimo en España, y ante la que nos tenemos que defender con nuestra razón y nuestros derechos, algunos ya proclamados, otros por construir.

Gonzalo Carbonell

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