Las lágrimas del brexit

No todos han llorado

No pude evitar las lágrimas al ver ayer por TV el acto de despedida del Reino Unido de la Unión Europea. La canción escocesa escogida estaba llena de simbolismo, puesto que, precisamente Escocia, ha sido el país británico que más se ha opuesto a esta salida. La traducción de la letra original dice cosas como estas: ¿Deberían olvidarse las viejas amistades y nunca recordarse? ¿Deberían olvidarse las viejas amistades y los viejos tiempos? (tomado de este enlace)

Yo creo que nunca deberían olvidarse. Al contrario, pienso que nunca se debería haber planteado esta separación. El sueño europeo ha recibido un duro golpe y uno se pregunta por qué. ¿Si no les gusta el funcionamiento de Europa, por qué no mejorarlo? ¿Piensan que van a vivir mejor solos?

Vivimos en un siglo en donde las soberanías nacionales han sido sobrepasadas por la globalización económica y tecnológica, pero no nos acabamos de adaptar a estos nuevos tiempos. No acabamos de aprender que todos remamos en la misma dirección y que necesitamos las fuerzas de todos para avanzar hacia una sociedad más libre y feliz, en donde haya más igualdad y justicia social. Es un viejo sueño que no podemos perder, si no queremos condenarnos al ostracismo.

Algunos siguen confundiendo sentimiento nacional con Estado políticamente soberano.  Y no es lo mismo.  El sueño de una Constitución Europea y de una Constitución de Naciones Unidas no debería morir nunca.  Pero algunos no ven más allá de sus pequeños mundos y creen que así les va a ir mejor. Incluso se han creado coaliciones ficticias entre Trump y Johnson basadas en el dinero. Uno de los errores británicos ha sido seguir los compases de USA, cuando precisamente debería ser al revés, puesto que USA no sería nada sin las culturas que la conformaron. Quizá la colonización de las nuevas culturas que se encontraron no fue tan buena y ha acabado cayendo en la trampa económica global.  Los hooligans solo tienen una visión muy parcial, que les lleva a pensar que solo ellos pueden alcanzar el paraíso. Pero ese paraíso, si existe o puede llegar a existir, será patrimonio de la humanidad porque solo se puede lograr con el esfuerzo de todos.

Siento mucho que se vayan, pero espero que el sueño siga vivo. No creo que les vaya muy bien por ese camino y espero que todos aprendamos de esto. También quisiera que volviesen. La Unión ha de preguntarse por qué un pueblo vota mayoritariamente irse, y los que se van deberían reflexionar y aportar su esfuerzo y su cultura por una sociedad plural y unida por la paz, no por el dinero. Europa hace tiempo que dejó de ser oficialmente una mera comunidad económica, pero, ¿es eso lo que vemos los ciudadanos?. Hay que esforzarse más por conseguir la unidad y es una lección que nos llega a todos. También a España. Hay quienes piensan que vivirían mejor fuera de ella. ¿Hemos pensado por qué?

¿Cantaremos esto en el Parlamento español?

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