La revolución silenciosa

La revolución silenciosa. Dir.: Lars Kraume (Alemania, 2018) 107 min.

Esta impresionante película nos narra un hecho muy significativo de lo que fue la Alemania Oriental, que sufrió dos terrorismos de Estado seguidos, primero el terrorismo hitleriano y después el terrorismo soviético. Poco se ha hablado de lo que ha tenido que sufrir el pueblo alemán de a pie. Los bombardeos genocidas en todo el país por la parte aliada y las purgas sufridas por los regímenes totalitaristas. Ciertamente muchos sobrevivieron a base de hacerse cómplices del terror, pero no se puede juzgar tan fácilmente este tipo de situaciones.

En el filme se ofrece una simple anécdota muy significativa de lo que suponía la más leve sospecha de ser anitisistema (¿les suena la palabra?), el control, la estrategia de traición, los chantajes emocionales, etc. En aquélla época los protagonistas aún tuvieron suerte de escaparse algunos, dejando toda su vida atrás, incluidas sus familias queridas. Luego ya pusieron el muro y se solucionó todo a tiro limpio.

Yo viví tres años en Alemania, cuando aún estaba dividida, y pude comprobar in situ el trauma de las gentes cuyos padres habían sido nazis, el sentimiento de horror de los campos de concentración, las ciudades todas reconstruidas, sin apenas casco antiguo. No fui a Berlín porque era complicado y como estudiante no me podía permitir el viaje en avión. Además me hablaron del ambiente tan tenso que se vivía. No quise verlo. Pero quiero ir algún día a pisar aquéllas piedras. Guardo una del muro que me trajo una amiga. Para mi es un símbolo de libertad, que todavía tenemos que enarbolar frente a los otros muros que hoy se están levantando.

Lo peor de estos episodios es que para muchos los alemanes siguen bajo la sospecha del nazismo y el comunismo sigue marcado por la terrible experiencia soviética (y además la española). Se condena un pueblo y una ideología, sin analizar el origen de las cosas. En el film no se presenta ningún discurso, se presenta un hecho minuciosamente y el espectador opina. Es una de las películas que más me ha hecho sufrir, porque se refleja, como muy pocas veces podemos ver, lo que es la falta de libertad de pensamiento. No valoramos lo que tenemos. Y hay quienes juegan con estos totalitarismos como si fueran algo que soluciona problemas…

Siento un profundo respeto por el pueblo alemán, trabajador como pocos, que surgió de las cenizas y que hoy es el motor de Europa. No todo lo hacen bien, pero si se les conoce de cerca se descubre una humanidad fuerte y valiente. Han tenido ocasión de aprender, y esperemos que no se repitan las amenazas que nos vienen de la moderna política. La libertad sin ética lleva a la destrucción, no nos quepa duda. Ya lo hemos visto demasiadas veces en el pasado y hoy, cada día.

Ficha, sinopsis y tráiler

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