La luz de mi vida

El verdadero motor de nuestra vida

En un futuro postapocalíptico y oscuro, un padre vive escondido en el bosque con su hija preadolescente, a la que viste como un niño, porque la escasa sociedad que ha sobrevivido ha quedado (casi) sin mujeres a causa de una extraña enfermedad selectiva. Las supervivientes, que no se ven nunca, son referidas en un par de ocasiones como encerradas en algunos lugares, sin darnos mayores detalles, que intuimos dolorosos y terribles.

La película, que podría haber transcurrido por unos cauces de terror, se centra sin embargo en un amor paterno-filial que da sentido a su existencia. De un modo pausado e intimista padre e hija hablan de valores éticos y morales en una sociedad que se presume salvaje en la lucha por la supervivencia de la especie y por una pulsión sexual exacerbada por las circunstancias.

Las íntimas conversaciones entre los dos en un lenguaje a la vez simple, honesto y profundo, son el hilo conductor del film, que alterna algunos recuerdos de la que fue su breve vida familiar, junto con alguna anécdota, que nos recuerda el peligro real que les acecha, dejando un breve espacio para la presencia de algunas personas que también, dentro del caos, intentan vivir una vida éticamente correcta.  

Nos parece un enfoque original, con un tinte feminista acertado, pero que a la vez nos hace plantear una imaginaria situación contraria: la escasez de hombres en un mundo de mujeres. Posiblemente el resultado sería muy parecido, con la presunción de que no somos tan diferentes como las culturas nos han condenado a ser.

Sea como sea, la película deja la desazón de la incertidumbre futura y la pregunta clave de la joven niña: ¿qué será de mí si tú mueres? Esta pregunta, que nos podríamos hacer todos en referencia a la protección del adulto que nos ama, quedaría suavizada si la respuesta fuera que la sociedad nos iba a dar el apoyo necesario. Hoy parece que en algo hemos cambiado, pero no deja de atormentarnos la inquietud de la duda ante una situación de catástrofe.

Verla en este momento excepcional de nuestras vidas como humanos bajo el azote de una pandemia, hace que este tipo de preguntas sean aún más profundas. Porque nuestras convicciones éticas y morales se ven puestas a prueba y nuestras prioridades se han de ver necesariamente replanteadas ante la amenaza global de nuestra especie. El futuro nos dirá si hemos acertado y si estamos preparados para las cosas ante las que la ficción nos previene.

Ficha y críticas

¿Estamos preparados?

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