Homenaje a una desconocida

El primer contacto con la desconocida se produjo cuando las actrices Desirée Belmonte —investigadora de lenguajes escénicos— y Cristina Correa —creadora en Teatro de la Catrina, que produce la obra, y guionista de El Hormiguero—, encontraron un tesoro insospechado, entre los restos de las vidas de otras gentes, esparcidos en un mercadillo de antigüedades. Vaciar pisos es una metáfora de la que no siempre somos conscientes, porque los objetos impregnados de vivencias también dejan espacio en las casas para nuevas vidas, sustituyendo sufrimientos y alegrías por otros diferentes o quizá no tanto, simplemente por otros. En el caso del hallazgo de Belmonte y Correa, sí había algo diferente, especial, se trataba de un legado que llevaba camino de desintegrarse sin dejar rastro y sin que nadie llegara a  añorarlo jamás.

Era 2015 cuando un fajo de cartas, la correspondencia de Carmen Muñoz, cayó en manos de las actrices, que lo adquirieron por 20 €. Viene fácilmente a nuestro pensamiento la idea de que todo un arsenal de recuerdos, parte de una existencia, tiene precio y ese precio es de saldo, de ahí, solo hay un paso para la inmersión metafísica y probablemente un baño de melancolía. En palabras de Desirée Belmonte: Al leer estas cartas y sumergirnos de una manera tan íntima en la vida de Carmen, y por el modo en que habíamos encontrado estos recuerdos, vendidos en un mercadillo, decidimos que teníamos que rescatar su memoria y hacerle un homenaje a esta mujer desconocida.

Seguir leyendo

Nos hacemos eco de este homenaje en nombre de tantas mujeres desconocidas, heroínas de la vida, cuya silenciosa semilla está logrando cambiar el mundo.

Una heroína entre muchas

Deja un comentario