Gomorra: el infierno existe

Demonios malos y menos malos

Serie de TV (2014-2021). 5 temporadas. 58 episodios. Los protagonistas forman el clan de los Savastano, que impone su ley en Secondigliano. El temible «capo», don Pietro Savastano (Cerlino) está casado con la implacable Imma (Maria Pia Calzone) y tiene un hijo de 20 años, Gennaro (Esposito), pero es demasiado joven y débil para suceder a su padre. Su mano derecha es el inteligente y ambicioso Ciro di Marzio (D`Amore), y su gran rival en el tráfico de drogas es el temible Salvatore Conte (Palvetti). La serie describe el enfrentamiento entre los clanes, las traiciones, las venganzas y la vida personal de los miembros de la camorra.

Aunque ya sabemos que el infierno es algo real y que los demonios los vemos constantemente en cualquier telediario, no está mal recordar que existen otros demonios menos visibles, pero no por eso menos conocidos y, a lo que parece, invencibles, porque son capaces de acumular toda la corrupción de nuestra sociedad salvaje. La serie va subiendo de tono, con giros sorprendentes mientras nos enseña la vida diaria de unas bandas mafiosas, su paranoico modo de vivir y pensar, en donde todas las cosas de la vida, amor incluido, son algo terrible y temible. Fruto sin duda de la pobreza y la ignorancia, se han convertido por voluntad propia en los dueños de un mundo irreal y a la vez tan real como el paralelo mundo de los hombres de élite. El curioso modo de entender una fe católica salida de tiesto es la guinda de este plato fuerte, imprescindible para quienes les gusten estos espectáculos que derrochan energía y maldad y que nos hacen reflexionar sobre en lo que se ha convertido nuestra humanidad, algo tan primitivo en el siglo XXI, que da miedo pensar lo que sería si se hubiese optado por otro modo de vida social en donde todos fuésemos igualmente valorados. Buena música y perfecta ambientación. Muy cuidada en los detalles. Para ver en vacaciones, compatible con unas torrijas con chocolate de semana santa y pascua.

Accesible (4 temporadas) en Canal Disney, que, por lo que se ve, ha dejado de fabricar sueños para niños, para fabricar pesadillas para adultos. Dará más dinero.

Ficha y críticas

Real como la vida misma

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