Frugales

Eurogrupo por fuera

Es curioso que hayan elegido la palabra frugal los cinco países que nos tienen en vilo: Países Bajos, Austria, Dinamarca, Suecia y Finlandia. Y lo han hecho para no repetir la palabra austeros que nos recuerda a los recortes de la pasada crisis. Aunque la RAE admite varias acepciones en el sentido de la palabra, su origen hace referencia a la comida. Y así en el catecismo que aprendimos algunos de niños, se nos decía que en cuaresma se hacía una comida al día, aunque se permitía un ligero desayuno y una frugal colación (en referencia a la cena). Y desde entonces nunca había visto repetir tantas veces la palabra frugal hasta que a la UE le ha dado por dividirse abiertamente en dos:  los frugales y los opíparos, que es, en buena lid, la palabra antónima que le corresponde. Y no andan muy descaminados, porque por estos lares nos gustan las comidas opíparas, como lo demuestran nuestros cocidos, fabadas, mariscadas y paellas de todo tipo que se hacen en nuestras humildes cocinas y que devoran muy gustosamente cuando los nórdicos (que suelen comer mucha mantequilla con pan) vienen (o venían, porque ahora no se sabe) a nuestras tierras a pasar unas vacaciones de miedo.

Por fin hoy se ha llegado a un “acuerdo”, ha anunciado en Twitter el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, a las 5.31 horas, al término de una cumbre que comenzó el viernes pasado por la mañana. Ese acuerdo es el resultado de un vergonzoso regateo al más puro estilo de Zoco marroquí. Los que piensan que van a salir perdiendo dinero han logrado rebajar la mitad de transferencias (a fondo perdido) a préstamos (a devolver con intereses). No vamos a entrar en cifras porque para eso está la prensa de siempre. Pero lo que se pone como un triunfo es un ejemplo más de que a la UE le falta mucho de unión y le sobra interés nacionalpartidista. Mientras la base de la unión europea sea la conveniencia y no la convivencia estamos mal, porque no nos podemos considerar iguales.

Y lo más curioso es que quienes más aportan a la UE y son el motor que tira del carro (el eje franco-alemán), han estado claramente a favor de los países del Sur, que se supone más necesitados. La pregunta que me viene a la cabeza es: ¿suponen que nosotros somos más vagos que ellos? ¿Suponen que no trabajamos lo suficiente? Quizá lo que ha faltado desde el primer momento es el sentimiento verdadero de unión y de luchar todos juntos, que es necesario para seguir avanzando y muy en concreto, para salir de esta nueva crisis que nos deja la pandemia. No se puede seguir con este dualismo europeo que ya se preveía en la derrota de Nadia. No podemos estar bajo el racanismo político de los países más ricos, en un sistema financiero endiablado en donde la verdadera riqueza está en la nube y en los paraísos perdidos encabezados por Holanda, presidenta del Eurogrupo.

No nos ha de extrañar que Europa funcione así, porque así también funcionamos en España y en el mundo. Recogemos lo que sembramos. El politiqueo de trastienda y la corrupción financiera acaban con todo. Pero eso da al traste con nuestros sueños de una verdadera Europa Unida y mucho más de una verdadera Unidad de Naciones.

Nos queda mucho por hacer y mucho que padecer en los próximos tiempos. Ahora nos falta leer la letra pequeña. Pero es injusto que quienes vienen a nuestro país a desmadrarse y hacer lo que no se atreven a hacer en sus estirados países, nos sigan considerando ciudadanos de segunda en lo que concierne al dinero. En una familia de verdad el dinero se reparte según las necesidades y no según los intereses.

No creo que los españoles seamos más vagos que los demás, aunque ciertamente hay quienes viven a expensas del trabajo de los otros, y hay quienes hacen lo posible por defraudar al fisco. Y eso afecta a todos los niveles. Pero la falta de previsión de futuro es algo que afecta más allá de España y de Europa. Es preocupante que sigamos prestándonos dinero a costa de la pobreza de muchos. Nuestras estructuras deben estar encaminadas, no a una comunidad económica europea, concepto superado por imposible, sino a una comunidad histórica de convivencia en donde podamos enfrentarnos juntos a los vaivenes de la vida. Como hermanos. El dinero de la nube se crea de la nada, pero su reparto depende de la ideología de los que mandan. En algún momento tendremos que dar la vuelta a la tortilla antes de que se queme.

Eurogrupo por dentro

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