El virus del odio

El 15 de febrero estaba el Sr. Ortega en Milán y el mismo Abascal estuvo por USA dando la mano a un senador que resulta contagiado del coronavirus. Lo de este pudo ser un accidente, pero lo de Ortega una imprudencia que le ha costado cara. Más información

Pero lo bueno del caso es que se reúnen los de Vox en pleno con el Ortega con claros síntomas de estar por lo menos con algo parecido a la gripe, repartiendo besos y abrazos, según podemos ver por la tele, cuando ya estábamos muy avisados de que se si se viajaba a estos lugares y se tenían síntomas había que avisar.

Pero aún nos queda el capítulo penúltimo: Abascal echa la culpa al Gobierno. No se puede tener más morro, no se puede tener más mala voluntad, no se puede tener más desvergüenza. Y luego dan una conducta ejemplar, haciendo cuarentena, siempre por culpa del Gobierno.

Esto sería una anécdota banal si no fuera porque la cosa va en serio. Una vez más ha demostrado la ultraderecha su bajeza moral, sembrando la mentira y el odio a los que no son como ellos. Lo aprovechan todo.

Pueden decir lo que quieran, pero no pueden tapar su irresponsabilidad, que ha puesto incluso en cuarentena al Parlamento. Si se hubiesen callado o disculpado, se lo pasaría. Pero Vds. han tirado la primera piedra. Madrid se lleva la palma en casos de coronavirus y en medidas drásticas. ¿Hemos de acusarles por ello? Ojalá este virus nos traiga a todos una lección de humildad.

La ultraderecha ya nos tiene cansados. Son inaguantables. No dejan respirar. No nos dejan vivir en paz. No les deseamos el mal, pero sí que esta nueva experiencia que estamos viviendo en todo el mundo les haga sentar un poco la cabeza. Tenemos que convivir con el virus y con Vds. Así es que tenemos dos caminos: ponernos la zancadilla y matarnos, o ponernos a trabajar juntos. Ya no se trata de ideologías, sino de pura humanidad. ¿Saben lo que es eso? El virus del odio es lo que más ha matado en la historia. Y algunos son tan estúpidos de pensar que ellos mismos no caerán en la trampa.

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