El silencio


Michel Le Van Quyen: El silencio es esencial para regenerar nuestro cerebro

Edurne García nos ha pasado una magnífica entrevista con Michel Le Van Quyen, investigador de neurociencia en el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia. De modo sencillo nos transmite su experiencia personal, a la vez que científica, sobre el efecto sanador del silencio en el mundo lleno de ruido en el que vivimos. Ver también una entrevista con Van Quyen (en francés)

Me alegra compartir que yo he sobrevivido a los embates de la vida gracias al silencio. Nadie nos enseña a estar solos, a encontrarnos con nosotros mismos, a meditar sobre lo que sucede. Y cuando las cosas se ponen mal, buscamos desesperadamente soluciones sin encontrarlas la inmensa mayoría de las veces, sobre todo cuando se trata de cuestiones realmente difíciles. Suele ocurrir que, cuando ya somos adultos, acostumbrados a preguntar para obtener respuesta de todo, nos damos cuenta de que no todas las cosas se pueden responder. Y es entonces cuando podemos caer en la desesperación, si no hay nada que nos dé un poco de luz. El error está en buscar fuera de nosotros, cuando las respuestas están dentro. Basta con sumergirse en el silencio y escuchar. Porque ahí aparecen todas nuestras esperanzas, nuestros valores, nuestros afectos y nuestras seguridades. Todo lo que hemos acumulado durante nuestros años de aprendizaje y experiencia está ahí, dándote la única respuesta adecuada para ti. El vacío de encontrarse sin respuestas, es quizá la experiencia definitiva para comprender lo que significa encontrarse con el silencio.

Yo tuve la experiencia de perder mi propia identidad dentro de los innumerables quehaceres y sorpresas de la vida. Todo está programado para hacer una cosa después de la otra, con unos fines y metas claros… hasta que de repente sucede algo que te rompe todas las estructuras, todo aquello en lo que creías, todo aquello que te contaban como cierto. Tras muchos años de búsqueda, ciertamente tuve el valor de escuchar de verdad lo que alguna persona amiga me decía y decidí dejar mi ego a un lado y confiar en algo nuevo para mí. Así llegué al yoga y con él, a la meditación y al budismo. Aprender a meditar, es decir, a quedar en silencio absoluto, fue para mí no sólo una liberación de mis esclavitudes, sino un conocimiento más real de mí mismo y de la vida. Empecé a confiar en mí, pues de mí surgía la sabiduría, el saber qué hacer. Y, cuando uno cambia, todo tu entorno cambia. Parece un milagro, pero es lo más natural del mundo. Porque somos nosotros los que co-creamos el mundo que nos rodea, no somos unas simples víctimas de las circunstancias.

Así pues, el silencio ha quedado incorporado a mi vida como un elemento esencial sin el que no sabría vivir. Además, me ha reconciliado con la naturaleza, incluido el ser humano. Mi modo de relacionarme es otro, libre de ataduras, yo soy mi propia ley. Eso no significa aislamiento. Muy al contrario, me siento como nunca antes me había sentido, interconectado con todo y con todos. Esta página web, y los amigos que me acompañan en ella es una muestra de lo que consigue el silencio interior. Puedo decir que en los años que he vivido con este espíritu he tenido más logros que en toda mi vida, aunque también hay que reconocer que quizá sin mi experiencia de negatividad anterior, quizá nunca me hubiese visto obligado a salir de la oscuridad. El silencio, el de verdad, exige valentía, pero lo que se consigue a cambio es incomparable con el esfuerzo. Pero es que, además, es el único camino. Lo demás, el ruido constante, se convierte en un autoengaño que no hace sino prolongar la agonía y el sufrimiento.

No todo es de color de rosa, pero sí se pueden afrontar las realidades con un espíritu constructivo y en compañía de muchas personas que viven su realidad con entereza y de las que puedes aprender y a la vez puedes enseñarles a ellos. Nuestra vida, aparentemente solitaria, es multidireccional y todos influimos en todos. Lo importante es saber llevar el timón y eso solo se aprende desde dentro, eso es lo que algunos llaman el buda. Pero se puede llamar de muchas maneras.

Como colectivo también tenemos que aprender a vivir en silencio en medio de una sociedad tecnológica global en constante evolución e información. Lo cual es un avance maravilloso, pero hay que seguir retirándose al silencio para asimilar y discernir. Hay decisiones importantes que hemos de tomar en sociedad y eso también es una responsabilidad. Vamos todos en el mismo barco. Mañana, día nueve de noviembre, tenemos un día de reflexión ante una nueva llamada a elecciones de Gobierno en España… ¿estaremos de verdad en silencio?

Desde aquí os invitamos a reflexionar de verdad. Todos los temas que sacamos en esta web se han de rumiar en silencio. No se trata de sacar la última noticia. Se trata de crear la sociedad que queremos. Y eso se consigue con un diálogo de verdad que nos lleva al nuevo pacto:  un pacto social constructivo, nacido de la reflexión y el silencio.

Descargar Biografía del silencio de Pablo d’Ors y Comentarios


Escuchando el silencio


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