Desigualdad y salud

El sexo, la clase social, el lugar de residencia, la situación laboral y la condición de pobreza determinan nuestro estado de salud. Así lo confirman los datos recogidos en el estudio al que nos remite Alfons Polo, La Desigualdad en la Salud’, realizado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN España) presentado el 09/09/2019. Este estudio ha sido realizado a partir del análisis de microdatos de la Encuesta Nacional de Salud del año 2017 (publicada por el Instituto Nacional de Estadística, INE).

Para el año 2017, en España, el umbral de pobreza quedó establecido en 8.522 euros anuales, o, lo que es lo mismo, 710 euros mensuales, según la definición de Riesgo de Pobreza de Eurostat.

Hablar de salud es hablar de calidad de vida y de supervivencia. Aunque tiene algo de cierto que el “dinero no da la felicidad”, en nuestro sistema social es imprescindible para vivir y, sobre todo, para vivir dignamente. Los avances tecnológicos deberían ser patrimonio de la humanidad, y no solo estar al alcance de unos pocos. Y entre esos avances está la medicina y todos los factores que inciden en nuestra salud, como el sistema sanitario, el ecosistema, el acceso al trabajo, etc. Tenemos derecho a la vida, pero parece que este derecho depende mucho de nuestra clase social, cuyo referente es el dinero. Así es que tenemos una razón más para considerar la abolición de las clases sociales, la desigualdad, como un derecho humano más. Salud pública para todos, es algo más que un deseo: es un derecho.



La salud está relacionada con la pobreza

Deja un comentario