Descafeinado para todos

Madrid, la capital del desgobierno y de la vergüenza pandémica, ahora resulta que saca pecho porque por unanimidad parlamentaria ha sacado adelante los Pactos de Reconstrucción PostCovid, con 352 medidas absolutamente descafeinadas que no se sabe a dónde llevarán ni con la contundencia que se habrán de cumplir.

Si pensamos en quienes han votado tal pacto (PP, Cs, MM, PSOE y Vox) comprenderemos inmediatamente que ahí falta la esencia de la oposición, porque PP = Vox = Cs; PSOE = Comunismo descafeinado; MM = UP descafeinado. En total, que no hay oposición, porque en España, desgraciadamente, se queda en UP, que va tirando del carro del PSOE para dar al menos cierta apariencia progresista, avanzando a base de que UP se las trague como puños y conformándose en sacar lo menos malo (¿).

Porque, entérense, en España izquierda no hay más que una que se encierra en dos:  UP e IU, más alguna cosita regional. Al PSOE le gusta hablar de progresismo (que no de izquierda), pero su ansia de estar a buenas con todos y de ser moderado le impide defender la radicalidad necesaria en las cosas de comer. Por ejemplo, la cuantía y condiciones del ingreso mínimo vital dan risa y lo dejan en pura miseria para unos pocos. Y todo eso para que se callen los empresarios y los ricos. Y quien siempre tiene que ceder es UP, que ha de pasar por todo con tal de sacar algo.  O sea, que sacar pecho ahora en Madrid después de lo mal que lo han gestionado todo gracias a la hipocresía de unos y a la cobardía de otros, incapaces de llamar al pan, pan y al vino, vino, nos parece de un cinismo insuperable y que algún día les pasará factura.

Con tanto acuerdo no han dejado ni un resquicio a la salud ambiental de Madrid que terminará ahogándoles literalmente en sus emanaciones de veneno neoliberal. Con su pan se lo coman. Pero no se pongan de ejemplo una vez más. Quieren aparentar que la derecha unifica a España cuando la supuesta izquierda se modera. Y no. Lo que representa eso es que la derecha sí que está muy unida en su absurdo capitalismo y que a la izquierda le falta una inyección de votos para que puedan actuar como de verdad tienen que actuar frente a las injusticias sociales en esta desigualitaria España. En fin, yo no estoy contento porque las cosas vayan mal, pero dar la apariencia de unanimidad cuando falta la aportación esencial de la crítica de la izquierda, me parece del todo estúpido por inútil, porque más pronto que tarde los problemas sin resolver aparecerán.

En fin, Vds. verán a quién votan. Pero a mí me parece que hacer las cosas a medias, descafeinadas, no llevan a ninguna parte y menos puede ser ejemplo de nadie. Hay que ser claros, y si no que se lo digan a Feijoo, que con tal de que le voten se salta las normas de la nueva anormalidad en una Comunidad que era modélica en el tratamiento del coronavirus, hasta que los rebrotes les taparon la boca.

Los pactos de la Villaderecha

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