Antiguos mitos actualizados

El niño que pudo ser rey. Dir.: Joe Cornish (USA, UK, 2019) 115 min.

Víctor Frankenstein. Dir.: Paul McGuigan (USA, Canadá, UK, 2015) 105 min.


Poster, Ficha y Críticas

Durante los últimos años se han ido produciendo películas que presentan una actualización de antiguos mitos, dándoles un sentido totalmente comprensible, más allá de la ciencia ficción.

Hoy presentamos dos magníficos casos, como es, por un lado, el de El niño que pudo ser rey, que nos presenta la leyenda de Excalibur y la Corte del Rey Arturo, con todos los valores que representa de amor a la verdad, valor de la camaradería y la fidelidad, así como la defensa de la justicia, en especial de los grupos más vulnerables. Por otro tenemos algo aparentemente muy diferente, como es la historia de Víctor Frankenstein, el excéntrico doctor con una avanzada idea de la medicina, que tuvo que enfrentarse a los prejuicios morales y religiosos de su tiempo, buscando dominar la enfermedad y la muerte. Además, la película se centra más bien en su ayudante Igor, una persona marginada por su deformidad, a quien logra curar con un sencillo procedimiento médico y, lo que es más importante, le incluye en su equipo por sus grandes capacidades intelectuales e intuitivas dentro del campo de la medicina.

Ambas visiones, que recogen el enfrentamiento a la mentira y a la superstición, a la necesidad de igualdad entre las personas humanas, a la falta de honestidad de los humanos para ser altruistas y un largo etc., son temas de rabiosa actualidad, en un mundo sumido en la indiferencia por los derechos humanos, por el egoísmo de la producción capitalista, y por la falta de líderes que reflejen todas esas cualidades que decimos son representativas de la esencia humana.

No está mal repasar estos mitos dentro de una reflexión que resulta lúdica, artística y sorprendente, con grandes actores y frescura de ideas, en torno a problemas que ya no deberían existir en nuestra nominalmente culta y civilizada sociedad. Quizá nos falta hoy la humildad de elaborar nuevos mitos positivos, que miren más allá del beneficio inmediato, que miren hacia valores prácticamente perdidos y añorados.

Nos hacen falta líderes que nos ayuden a soñar en que eso es posible. Que no caigan en la corrupción y el prejuicio del “sentido común”, alguien que dé aire fresco a esta sociedad contaminada en todos los sentidos. Hecho de menos a estos personajes, porque me representan a mí, y conmigo a toda la humanidad.


Poster, Ficha y críticas

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