25N y la violencia obstétrica

Hace poco mencionaba a Ibone Olza (psiquiatra infantil y perinatal) y el artículo que compartía en su blog, «Escuchar a los bebés es un acto revolucionario«. Y justo estos días ha habido revuelo en las redes por la guía para padres sobre «Trastornos del comportamiento de niños y adolescentes» publicada por el Hospital Niño Jesús, que normalizaba el maltrato infantil, con consejos retrógrados (no coger en brazos, dejar llorar, etc.). Tras la cantidad de protestas y reacciones en contra -incluida campaña en Change con más de 14.000 firmas- anunciaron que la iban a matizar (!).

Me indigna que los profesionales que trabajan para la salud de las personas, con su comportamiento y consejos actúen precisamente en sentido contrario. Es lo que sucede muy, muy a menudo también en los partos. El pasado mes de julio la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer de Naciones Unidas, presentó en la Asamblea General un informe de apenas 26 páginas, muy contundente al respecto (Enfoque basado en los derechos humanos del maltrato y la violencia contra la mujer en los servicios de salud reproductiva, con especial hincapié en la atención del parto y la violencia obstétrica).

Comentaba la misma Ibone Olza la importancia de este informe pues “desculpabiliza a las madres, valida sus experiencias, califica de ‘tortura’ el realizar una cesárea o una episiotomía sin consentimiento y describe las formas de maltrato más habituales en el parto, especialmente el chantaje y cómo se minimizan o invisibilizan sus consecuencias”. Cree que:

… primero debemos ser conscientes de la dimensión del problema y comprender que es algo estructural. “Sería estupendo que los servicios de obstetricia leyeran el informe de la relatora de la ONU y aplicaran sus recomendaciones, comenzando por la transparencia en la obstetricia. Es decir, que se hicieran públicos los indicadores de cada servicio: tasas de cesáreas, episiotomías, inducciones, partos instrumentales, para poder saber como se están atendiendo los partos e ir implementando estrategias de mejora”, declara.
Y es que, sobre violencia obstétrica hay muchos datos a nivel cualitativo pero insuficientes a nivel cuantitativo. Es decir, sabemos en qué consisten estas prácticas y sabemos que son prácticas generalizadas y arraigadas en los centros de salud, pero no están cuantificadas. “Las dolorosas historias contadas por las mujeres en las comunicaciones recibidas por la Relatora Especial pusieron de manifiesto que el maltrato y la violencia contra la mujer en los servicios de salud reproductiva y durante la atención del parto en los centros de salud se producen en todo el mundo y afectan a las mujeres de todos los niveles socioeconómicos”, señala el informe de la ONU. (Fuente: La violencia obstétrica se hace visible para la ONU)

Con motivo del «Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer», la asociación EPEN (El Parto Es Nuestro) está publicando una serie de fotografías para visibilizar la violencia obstétrica como una forma más de violencia contra las mujeres. Cada foto acompaña un relato, la experiencia real de mujeres que han sufrido esta experiencia: Parir tumbada: litotomía, Pasada de fecha: inducción forzada, Maniobra de Kristeller, La episiotomía que no consentí, Cesárea innecesaria

Ojalá todos los profesionales que asisten partos, entendieran y respetaran ese momento crucial:

2 comentarios en “25N y la violencia obstétrica”

  1. Magnífico artículo en donde se habla de algo que no se oye nunca por ahí: el sentimiento de abandono de las mujeres en el parto y la falta de humanidad en los equipos médicos. Es algo que se debe dar a conocer más y utilizar todos los medios para que un parto sea realmente una felicidad y no una tortura pasada en soledad. Hoy se habla mucho de los derechos de igualdad de las mujeres, o de las casos de maltrato o acoso, pero no se habla precisamente de uno de los derechos más específicos y definitorios de una mujer, que es el derecho a parir en paz y con la suficiente atención no solo de un equipo médico, sino de la pareja o de cualquier persona que pueda aportar su fuerza y experiencia en ese momento tan decisivo en la vida de una madre y de un hijo. Pone los pelos de punta leer ciertas cosas. Las mujeres deben hablar más sobre estos temas tan fundamentales como desconocidos. Esto no es algo «solo de mujeres», nos incumbe a todos. Y lo mismo digo de los hombres. Hablamos de tantas cosas, que al final no hablamos de algo tan fundamental como es el traer un nueva vida al mundo, a nuestra casa.

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  2. Aquí lo explican de manera clara y breve: https://www.youtube.com/watch?v=n9a35toV0ZI

    Y en tiempos de coronavirus, suma, y sigue, sigue… Esto no lo entiendo. ¿Qué prisa por incinerar el cuerpo sin pedir permiso, como si fuera el ébola o algo peor? Autopsia imposible, eso sí entiendo.
    Versiones de la noticia para comparar:
    https://www.lavanguardia.com/vida/20200330/48166506598/muere-embarazada-bebe-coronavirus-a-coruna.html
    http://www.galiciaconfidencial.com/noticia/121771-familiares-embarazada-morta-isto-ten-pes-cabeza-ela-estaba-perfectamente
    Qué triste, todo esto…

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